CAPÍTULO 31
Jaxson
El humo de mi cigarrillo se arremolinaba en el aire denso de Obsidiana. Estaba sentado en la penumbra de mi oficina privada, con los pies sobre el escritorio y la mente fija en el monitor de rastreo, pero las palabras de Lupe resonaban con más fuerza que el latido de mi propio corazón. “¿No le parece raro que todos los problemas de seguridad empiecen desde que ella llegó?”.
Yo quería a Bianca, la deseaba con una intensidad que bordeaba la locura, pero en mi mundo, el deseo es