CAPÍTULO 30
Bianca
¿Cómo era posible que Jaxson Sterling dudara de mí? ¿Cómo se atrevía a pensar que yo, que apenas conocía los códigos de su finca y que vivía bajo una vigilancia asfixiante, podía pasarle información a alguien? ¿A quién? ¿Y cómo lo haría? ¿A través de las paredes?
Iba a esperarlo. Iba a obligarlo a mirarme y a retractarse.
Me senté en el gran sofá del vestíbulo, envuelta en mi bata, mirando el reloj de pared. Eran las dos de la mañana.Lupe se acercó a mí con paso lento.
— Bian