CAPÍTULO 128
Bianca Sterling
La puerta de la biblioteca se abrió con un golpe seco. Me giré de inmediato, sintiendo cómo un presentimiento helado me recorría la espina dorsal.
Jaxson entró primero. Su rostro no tenía el rastro de la ternura que me había mostrado al despertar; era una máscara de piedra, sus ojos grises inyectados en una furia contenida tan letal que el aire de la habitación pareció comprimirse. Detrás de él, Marcus caminaba con la tableta en la mano, con una rigidez marcial que