CAPÍTULO 124
Bianca Sterling
El zumbido del teléfono celular privado sobre la mesa de mármol de mi suite rompió el pesado silencio de la tarde como un latigazo. Jaxson había salido hacia el centro hacía un par de horas con un equipo táctico; me había besado con una ternura salvaje antes de irse, jurándome que controlaría las finanzas y que bloquearía cada ruta que los Rossi intentaran usar en nuestro muelle. Me había dejado bajo la custodia de los hombres de Marcus, creyendo que su búnker de cr