El aire en la sala de muestras se cargó con una electricidad palpable mientras Valeria y Daniel seguían explorando el espacio, rodeados por vestidos de alta costura y la suave luz que bañaba cada rincón. Valeria no podía evitar sentirse atrapada en la intensidad de su mirada, en la cercanía de sus cuerpos que parecía reducirse con cada minuto que pasaba.
—Valeria, —dijo Daniel en un tono más suave—, no quiero que pienses que esto es solo una simple atracción física. Lo que siento por ti va much