Valeria cerró los ojos, sintiendo una punzada de frustración y miedo en el pecho. Sabía que las cosas se descontrolarían, pero no esperaba que fuera tan rápido. Apenas habían cruzado la línea y ya todos hablaban de ellos como si fuera un hecho consumado.
Tomó el móvil y comenzó a teclear, sus dedos dudando sobre qué responder.
"No es lo que parece."
Pero en el fondo, Valeria sabía que la verdad era mucho más compleja que esa simple frase. Guardó el teléfono y decidió que necesitaba enfrentar la