Horas después.
Valeria estaba sentada en su escritorio, concentrada en su trabajo, cuando Daniel entró en la oficina con una expresión seria pero algo nerviosa. Llevaba en la mano su tablet, donde un nuevo correo electrónico resaltaba en la pantalla. Se acercó a Valeria y, tras un suspiro, decidió sentarse frente a ella.
—Valeria, necesito hablar contigo sobre algo importante —dijo Daniel, extendiéndole la tablet para que pudiera ver el correo.
Valeria levantó la vista, notando la seriedad en e