Jandé se alejó de Leo y decidió abandonar el lugar, no se lo hizo saber a nadie de sus conocidos y se marchó a una habitación de hotel. Allí lloró con fuerza y maldijo a su jefe Imanol, pero también entendió el porqué Darío le pidió el divorcio tan repentinamente sin darle lugar a una explicación de su parte como afectada.
Él mintió y la acusó injustamente de ser infiel cuando fue él mismo quien le tendió esa trampa para deshacerse de ella y pedirle dinero.
―Si tan solo te tuviera frente a mí,