Gabriel lleva toda una semana esperando la llamada de Karen. Sueña con escucharla decir que acepta su propuesta, sin embargo, los días han pasado y la joven ha brillado por su ausencia. Este silencio lo mantiene sobre exaltado y muy malhumorado, que no logra ordenar sus ideas ni sus emociones y siempre encuentra la forma de desquitar su furia contra Celia, que es incompetente para el trabajo que él necesita.
—Realmente eres una joven sin ningún tipo de instrucción para este trabajo — dijo el hom