La tormenta ruge afuera, el viento azotando las paredes de la cabaña donde Lía se ha refugiado junto a su hijo. El fuego en la chimenea proyecta sombras temblorosas en las paredes, pero nada disipa la inquietud en su pecho. Desde que Caleb regresó con la noticia del plan de Ragnar, el miedo ha sido su única compañía.
Einar ha hecho todo lo posible para mantenerlos a salvo. Ha redoblado la vigilancia y reforzado las defensas de la manada, pero Lía sabe que eso no será sufici