El sol se alza sobre Stormwood, marcando el inicio de un nuevo día lleno de posibilidades. Lía se despierta con el suave sonido de los pájaros, y al girar la cabeza, encuentra a Einar aún dormido a su lado, su rostro relajado, casi vulnerable. Una sonrisa se dibuja en sus labios al recordar todo lo que han superado juntos.
Se levanta con cuidado para no despertarlo y camina hacia la cuna de su hijo. El pequeño está despierto, moviendo sus manitas y mirándola con esos ojos que tanto le recuerdan