El amanecer en Stormwood trae consigo una calma que Lía no había sentido en mucho tiempo. El aire fresco acaricia su rostro mientras observa desde la ventana cómo la manada comienza a moverse por el claro. Algunos entrenan, otros se preparan para las tareas del día, pero todo parece más armonioso.
Einar está junto a la cuna, inclinándose sobre su hijo con una ternura que contrasta con la imagen del alfa fuerte y decidido que todos conocen. Es un lado de él que pocos han visto, y que Lía comienz