El amanecer en Stormwood llega con un aire de incertidumbre. Los primeros rayos de sol se filtran entre los árboles, iluminando el sendero que lleva al corazón de la manada. Lía camina con el bebé en brazos, su mirada fija en el horizonte, mientras Einar camina a su lado con la espalda recta y la cabeza en alto. Aunque su presencia impone respeto, las miradas que reciben no son cálidas.
Los miembros de la manada se detienen en sus actividades para observarlos. Algunos susurran e