Lía camina por el claro de la manada, disfrutando del aire fresco de la tarde. Aiden duerme profundamente en un portabebés ajustado a su pecho, y ella se siente en paz, aunque esa paz es frágil y siempre parece a punto de romperse. Desde que llegó a la manada de Caleb, las cosas han sido diferentes. Aquí no hay las mismas tensiones, las mismas expectativas que cargaban sobre sus hombros en Stormwood. Sin embargo, el pasado no ha desaparecido.
—Lía.
La voz profunda de Einar rompe el silencio del