El amanecer llega con una bruma espesa que envuelve el paisaje, pero Lía apenas se da cuenta. Está de pie junto a la ventana, mirando hacia el horizonte sin realmente verlo. Su corazón late con un ritmo irregular, y su mente está atrapada entre dos nombres: Caleb y Einar.
Einar. El alfa que la había marcado con su intensidad, su pasión y su naturaleza dominante. A pesar de todo el dolor que le había causado, había algo en él que la hacía sentirse viva, como si el mundo fuera más vibrante cuand