El ambiente en Montenegro Luxe estaba cargado de emoción y estrés por los últimos preparativos del desfile. Vanessa, Mariana y Sofía ultimaban detalles, entre telas, bocetos y ajustes de último minuto. Todo iba bien… hasta que ella apareció.
Lucía.
Alta, rubia, con una elegancia estudiada y una sonrisa que destilaba suficiencia. Caminó por la oficina como si nunca se hubiera ido, con un vestido ajustado y un perfume demasiado intenso.
—Alex… qué sorpresa verte aquí —dijo Lucía con voz melosa cu