El sol se filtraba tímidamente por las cortinas de la habitación, iluminando el rostro de Vanessa, quien apenas comenzó a despertar con una punzada de dolor en la cabeza. Soltó un quejido y se removió entre las sábanas, pero algo en la mesita de noche llamó su atención.
Parpadeó varias veces y sonrió al ver lo que Alexandro había dejado para ella: una pastilla para el dolor de cabeza, un vaso de agua, una rosa y una nota doblada con su letra elegante.
Tomó la nota con curiosidad y la abrió.
"Bu