El sonido de sus tacones resonó con elegancia en los pasillos de Montenegro Luxe, marcando su presencia con cada paso. Vanessa entró a la empresa sosteniendo su café con firmeza, mientras unas enormes gafas de sol ocultaban la ligera resaca que todavía sentía. La noche anterior había sido intensa, y aunque había dormido algunas horas, aún quedaban rastros del cansancio en su cuerpo. Sabía que el caos la esperaba apenas cruzara la puerta, y, como era de esperarse, no se equivocó.
—¡Llegó la estr