En la oficina, la pasarela para el desfile de los pasantes estaba en proceso de montaje, los modelos llegaban para pruebas de vestuario, y los diseñadores corrían de un lado a otro, ajustando telas y ultimando detalles.
Vanessa, Mariana y Sofía estaban en la cafetería de la empresa, disfrutando un café mientras intentaban no dejarse llevar por el estrés del evento.
—A ver, Vane —comenzó Sofía, apoyando los codos en la mesa y mirándola con picardía—, ya nos diste un adelanto por mensajes esta