Intento no llorar. Mi garganta se siente apretada, por un momento pensé en escapar pero sé que no puedo hacerlo, bajo mi cabeza avergonzada, solo puedo esperar su juicio. Un juguete se puede compartir mientras su dueño acceda.
—Lo lamento Bob pero como lo he dicho anteriormente, este es mi juguete, —sujeta mi barbilla, sus ojos verdes son bonitos pero no tanto como los de él — detesto compartir mis cosas.
—Mocoso, entonces que tal una apuesta, si ganó me llevo tu juguete.
Sujeto la manga de su