Colton se dio la vuelta y sonrió al ver el cabello pelirrojo de su novia desparramado sobre la almohada, cubriéndole incluso el rostro. Se había acostumbrado a despertar y que aquello fuera lo primero que viera cada mañana. Era un desastre absoluto… y precioso.
Estaba obsesionado con ese cabello y con cada pequeño detalle que hacía a Piper ser quien era. No cambiaría sus despertares por nada. Tampoco cambiaría su vida ahora que ella formaba parte de ella.
Se inclinó y apartó los mechones que le