Piper se quedó congelada al escuchar el segundo disparo. Esperó sentir dolor o perder las fuerzas. Miró hacia abajo en busca de la herida, pero estaba ilesa.
Alice se tambaleó hacia atrás y el arma cayó de sus manos al suelo. Bajó la mirada y vio la herida en su vientre. Se apoyó con una mano en el lavabo, mientras las fuerzas parecían abandonarla.
Piper dio un paso hacia adelante antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo.
—Ni se te ocurra acercarte a ella —ordenó la voz familiar de Colt