—Yo… —Piper se quedó en silencio—. Tengo que ir a clases —añadió al final.
—Está bien, cariño. Nos vemos esta noche en el lugar de siempre. Y no se te ocurra irte sola.
Ella no dijo nada.
—Piper, ¿estás segura de que todo va bien?
—Sí. Hasta luego. Te amo.
—Y yo a ti, roja.
Piper fue quien dio por terminada la llamada. Colton se quedó mirando el teléfono, con el ceño fruncido, como si la pantalla pudiera darle las respuestas que necesitaba. Tenía el presentimiento de que algo no estaba bien. N