Las conversaciones y las risas llenaban el salón. El desfile de modas había sido un éxito y, tras él, los habían invitado a una recepción. Meseros con bandejas de bebidas y bocaditos recorrían el salón.
Hannah envolvió a Lionetta en un abrazo, apenas la vio.
—Estuviste increíble. Te veías hermosa y, por supuesto, dominaste el escenario —la halagó Hannah, llena de emoción—. Considérame una de tus fans desde ahora y para siempre —añadió, alejándose.
—¿Cómo que desde ahora? —preguntó Lionetta ll