Colton intentó moverse, pero su cuerpo se resistió. Cuando se forzó, un dolor agudo le atravesó la espalda.
—¿Qué demonios…? —murmuró, obligándose a abrir los ojos.
—Tranquilo, cariño —susurró Piper.
La buscó con la mirada y vio que ella estaba sentada junto a él, pero ya se estaba poniendo de pie.
—Tienes que ser cuidadoso o podrías lastimarte.
—¿Dónde estoy?
—En el hospital… ¿no recuerdas lo que sucedió?
Colton cerró los ojos por un instante. Las imágenes de lo sucedido no tardaron en llena