Ethan y Naomi estaban terminando de desayunar cuando llamaron a la puerta.
El sonido los tomó por sorpresa. Naomi alzó la mirada desde su taza.
—¿Esperas a alguien? —preguntó Ethan.
—No.
Él dejó el café sobre la mesa y se puso de pie.
—Termina tranquila. Iré a ver de quien trata.
Ella asintió, observándolo unos segundos antes de volver la vista al plato.
Ethan caminó hasta la puerta y abrió sin mirar por la mirilla. Se arrepintió tan pronto vio quienes estaban del otro lado.
—Te envié un men