Ethan parecía un animal enjaulado, caminando de un lado a otro por su departamento sin rumbo fijo. No podía dejar de pensar en dónde estarían Naomi y Nathaniel… ni en lo que estarían haciendo. Cada vez que cerraba los ojos, la imagen de él besándola se colaba en su mente.
Exhaló con fuerza.
Levantó el celular, que no había soltado en todo ese tiempo, y lo desbloqueó. El nombre de Naomi seguía en la pantalla. Su dedo se deslizó hasta el botón de llamada… pero se detuvo a mitad del movimiento.
Dej