Colton levantó su celular al escucharlo sonar e hizo una mueca al ver el nombre de Alice en el identificador de llamadas. Era la tercera vez que ella intentaba comunicarse desde que le había escrito y empezaba a darse cuenta de que no pensaba dejar de insistir. No es que le sorprendiera. Alice rara vez se daba por vencida hasta conseguir lo que quería.
Dejó a un lado la práctica que estaba revisando y respondió en altavoz.
—Colton —dijo ella, con un entusiasmo que no tardó en transformarse en r