Naomi se despertó con el sonido insistente de su alarma y la cabeza martillándole en las sienes. El dolor solo empeoró en cuanto abrió los ojos.
—¡Maldición! —murmuró, volviendo a cerrarlos.
Estiró la mano para buscar a ciegas el reloj y apagó la alarma.
Esperó unos segundos antes de abrir los ojos otra vez.
Miró alrededor de la habitación, tratando de reconstruir lo ocurrido la noche anterior. Lo último que recordaba era haber compartido algunas copas con Ethan.
Ethan.
Intentó forzar la memo