Naomi miró a Ethan en lugar de la pantalla. Él tenía el ceño ligeramente fruncido y los ojos entrecerrados, como si intentara descifrar lo que estaba viendo.
Le había mostrado la primera ecografía hacía poco más de dos semanas, pero entendía que todavía le resultara confuso.
—Este de aquí es su bebé —explicó la doctora.
Entonces, el sonido del corazón del bebé llenó el consultorio.
Ethan se giró hacia Naomi con los ojos húmedos. Se inclinó hacia ella y le dejó un beso en la frente.
—Gracias po