Naomi despertó y recorrió la habitación con la mirada. Le tomó unos segundos orientarse y recordar lo que había sucedido.
Una sonrisa se extendió por sus labios al ver a Ethan sentado en el mismo sillón que había arrastrado junto a la cama porque se negaba a apartarse de su lado. Tenía la computadora sobre las piernas y la mirada fija en la pantalla, completamente concentrado.
—Trabajas demasiado para alguien que se supone que está de vacaciones —musitó.
Ethan alzó la vista y le sonrió.
—Había