Hannah miró a los padres de Teo con un gesto de disculpa.
—Lamento no poder quedarme con ustedes el día de hoy.
—No te preocupes, sabemos que tienes responsabilidades —le restó importancia Isabella.
El día anterior Hannah los había llevado a un club campestre, lejos del ruido de la ciudad y los focos de las cámaras. Disfrutaron de la piscina bajo el sol, dieron un paseo a caballo por los senderos arbolados y compartieron una comida en una atmósfera tranquila y distendida.
Los tres lo habían pas