Colton retiró los dedos del interior de Piper y le acomodó la ropa interior. Luego apoyó esa misma mano sobre su muslo, presionando en un agarre firme. Llevó la otra a su espalda y comenzó a acariciarla de arriba hacia abajo. Se instaló entre ellos un silencio cómodo, y Colton prefirió mantenerlo así, sin romper aquella tranquilidad frágil.
Desvió la mirada hacia Piper. Ella aún tenía el rostro oculto en su cuello, lo que hacía difícil saber si se había quedado dormida o si estaba sumida en sus