Colton se quitó el abrigo y se lo entregó al ama de llaves antes de dirigirse a la sala. Sus padres estaban allí, inmersos en una conversación.
—Buenas noches —saludó.
Se acercó a estrechar la mano de su padre y luego besó a su madre en la mejilla antes de sentarse en el sofá frente a ellos.
—¿Cómo estás, cariño? —preguntó su madre con una sonrisa. Se veía tan impecable como siempre.
—Algo cansado. Con el inicio de las clases he estado demasiado ocupado.
—¿Qué tal tus nuevos grupos? —preguntó s