La puerta se abre de nuevo, Milly y Arya se detienen abruptamente y nos miran con curiosidad.
—Pero ¿qué está pasando aquí? ¿Por qué tienen esas caras? —indaga Arya y se acerca a Enzo, que de inmediato la abraza y deposita un beso en su frente.
—¿Tengo que preocuparme? —cuestiona Milly, me acerco para tomarla de la mano y le doy un beso en la mejilla.
—Le comentaba a Nathan, que quiero darles como regalo de bodas una casa en Miami —explica Enzo.
—Por supuesto que no —responde Milly con seg