Johan…
Cuando llegué a este rancho, jamás me imaginé que tendría el mejor sexo de mi vida, nada más y nada menos que con la mujer que me odia desde el primer día que llegué o desde antes, no estoy seguro. Esa chica de cabello castaño hasta la cintura, ojos oscuros y profundos, con esos labios gruesos y dulces, además de ese cuerpo con hermosas curvas que estoy ansioso por volver a recorrer con mis labios, me volvió loco.
Tan solo de recordarlo, me pongo duro de nuevo, no puedo negar que es una