La palabra todavía parecía quedarse flotando en la habitación.
Aborto.
Sandra se pasó una mano por el cabello mientras caminaba lentamente de un lado a otro del cuarto. El espacio era pequeño, así que cada tres pasos tenía que darse la vuelta y empezar de nuevo. Laura permanecía cerca de la ventana, con los brazos cruzados, observándome con esa calma analítica que siempre tenía cuando intentaba entender una situación complicada.
Yo seguía sentada en la cama mirando mis manos apoyadas sobre