(Adrián)
La primera reunión como nuevo director ejecutivo de Castellanos Group empezó exactamente como esperaba: tensión disfrazada de formalidad.
La sala principal del edificio estaba llena mucho antes de que comenzara la junta. Los miembros del consejo hablaban en voz baja entre ellos, algunos revisando documentos únicamente para fingir concentración, otros evitando mirarme directamente como si todavía no supieran qué postura tomar frente al desastre que había sacudido a la empresa durante la