(Adrián)
La información siempre deja rastros, incluso cuando alguien intenta borrarlos con cuidado, y la diferencia entre encontrar algo y no hacerlo casi nunca está en lo evidente, sino en saber dónde mirar y, sobre todo, en no aceptar la primera versión como definitiva.
No volví a la oficina porque no tenía sentido, todo lo que importaba estaba en otro lugar, en esa noche, en ese evento, en cada detalle que en su momento había pasado desapercibido y que ahora necesitaba reconstruir con