(Adrián)
La pregunta de la doctora quedó suspendida en el aire como si el tiempo se hubiera detenido justo ahí, en ese punto donde todo podía cambiar, y por primera vez en mucho tiempo no pensé en la empresa, ni en las pérdidas, ni en nada que tuviera que demostrar, porque lo único que importaba estaba frente a mí: Clara, con la mano entrelazada en la mía y los ojos brillando de una forma que no había visto en días.
Ella me miró como si buscara una señal, como si quisiera asegurarse de que está