Mariana
La foto me cae como un balde de agua fría. Franco… besando a otra mujer en la entrada del club. Ella, altísima, flaquita, con un vestido rojo pegado que parece pintado en la piel. Él tiene la mano en su cintura, y ambos están demasiado cerca. Demasiado.
Siento que me arrancan algo del pecho. Me quedo clavada mirando la pantalla mientras las lágrimas me nublan la vista.
Isa vuelve a escribir:
Isa:
Te dije que no eres la única.
Trago en seco. Me limpio las lágrimas con la parte de atrás