Mariana:
Subo casi corriendo las escaleras y ya frente a la puerta me aseguro de alistar bien mi uniforme. Falda larga bien ajustada y camisa femenina abotonada hasta la línea que inicia mis pechos. Me parece que voy demaciado correcta y aunque una parte de mi me dice que mantenga mi porte correcto, la otra porción grita que desabotone los primeros tres botones de mi camisa blanca. Lo hago. Abro un poco mi cuello y mis redondos pechos se abultan.
Paso mis manos por mi cabello alisándolo un poco