Mariana:
Doblo con minuciosidad las prendas de vestir de las bailarinas y me cerciono de no dejar nada fuera de lugar. A pesar de que suelo ser muy organizada, hay tantas, pero tantas cosas en los camerinos, que aunque acomode mil veces seguirá viéndose aglomerado.
Han contratado a otra chica para que ayude a las bailarinas, según ellas, antes tenían a una doña cuarentona a tiempo completo, pero se fue de la ciudad. Y ahora, como trabajo exclusivamente para Franco, solo puedo venir a ayudar de