Capítulo 38

Franco

Recuerdo que estaba más delgada hace una semana, lo cual ahora es buena señal, porque me alivia el verla recuperarse tan bien. Disfruto mucho asistir a sus terapias de rehabilitación, porque ella y su terapeuta forman un excelente equipo.

Las observo trabajar juntas en base a los movimientos de la pierna de Riley y bebo del jugo de naranja que ha preparado Emma, quien por suerte, solo se dirige a mí para ofrecerme una amabilidad momentánea que me cuesta soportar.

—Levántala hasta donde
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