Henry miró a Alex, que seguía sujetando a Amelia por la cintura.
Por fin se había liberado de él, caminando hacia Alexander, que la sostuvo cuando creía que iba a desmayarse.
- Amy, ¿estás bien? - preguntó Alex, preocupado por ella.
Ella asintió.
- ¿Vas a matarla a ella también, Alderidge? ¿Como hiciste con Megan? - preguntó Henry, con la cara aún ardiendo por la bofetada.
Alex se acercó a Henry, sujetándolo por la corbata.
- No te atrevas a pronunciar el nombre de Megan. - vociferó enfadado.