Alexander la miró fijamente, sintiendo cómo el cuerpo de Amelia dejaba de estar completamente tenso.
Le sonrió, besándole la frente.
- Ya lo sé. - replicó. - Lo sé desde hace tiempo. - Dijo, notando como Amelia entraba en shock.
- ¿Cómo? - Cuestionó ella, dejando de bailar con él.
- Amy, no pasa nada. - Intentó tranquilizarla, volviendo a bailar con ella mientras la gente a su alrededor empezaba a mirarle.
- Helena me lo contó hace unos días. - Contestó, acercándola aún más a él. - Me lo contó