Habían pasado tres semanas desde que aquella tarde Amelia había roto con Alexander en su despacho. Él seguía intentando entender por qué, e incluso con los esfuerzos de Ethan por ayudarle, no había conseguido absolutamente nada.
Benjamin se negó a contarle lo que había pasado con Amelia, y que era una decisión completamente suya y ninguno de los dos debía interferir, lo que enfureció a Alexander.
Las náuseas de Amelia fueron remitiendo poco a poco a medida que pasaban las semanas, pero intenta