Amelia le miró sin comprender.
- ¿Qué quieres decir? ¿Qué has hecho? - preguntó.
- Le hice una oferta generosa a Bill y él la aceptó. - respondió Alex encogiéndose de hombros y besando la mejilla de Amelia. - Si quieres, podemos llevártelo al puerto deportivo de Nueva York o a los Hamptons. - sugirió.
Amelia lo abrazó, besándole los labios cariñosamente.
- Gracias. - susurró contra su boca, mirándole a los ojos-. - Te quiero.
Alexander sonrió y le besó la frente.
- Y yo a ti. - respondió él.
Am