Capítulo 54. Estoy enferma...
-Es bueno que haya venido, señor Esquivel. Aunque si le soy honesto, no creí que fuera a acudir tras mi petición. No nos separamos en los mejores términos. Aunque me han dicho que su padre está muy bien. Es usted más inteligente de lo que esperaba…
Javier Vasconcelos sonreía con suficiencia, a pesar de estar con su uniforme de preso, cruzándose de brazos, sentado en una mesa austera, ante la presencia de Santiago, quien estaba enfundado en un impecable traje azul, con la mirada fría, conteniend