Capítulo 50. ¿Quieres saber toda la verdad?
Los días se sucedían con monotonía, mientras Muriel permanecía en coma.
Sin embargo, sus signos vitales estaban lo suficientemente estables como para que los médicos aprobaran un traslado, con todos los recaudos posibles, algo de lo que el joven Esquivel se ocupó en persona.
Cuando por fin Sabrina y Joaquín entraron a la habitación de la clínica, el hombre frente a ellos era un Santiago muy cambiado.
Seguía siendo imponente y apuesto, pero la barba de algunos días y el agotamiento en sus ojo